MALACATIN, sin duda, el mejor cocido de Madrid.

Madrid tiene fama por muchas cosas. Como capital de España goza de todas las ventajas propias de una capital, entre ellas las de contar un un número casi infinito de posibilidades para poder disfrutar de una buena comida.
No en vano, dicen por ahí, que el mejor marisco de España se encuentra en Madrid, a pesar de no tener costa. Pero, en cualquier caso, a  mi me gusta disfrutar de lo auténtico y genuino en cada lugar a donde me llevan mis viajes y ¿qué más genuino en Madrid que un buen Cocido Madrileño?
El cocido, como la paella, la encontramos en todos los rincones de España. En cada sitio le dan su toque particular y en casi todas partes suele estar riquísimo. Pero es indudable que donde debemos comernos el mejor cocido es en Madrid, igual que la mejor Paella se come sin duda en Valencia o la mejor Fabada en Asturias…
Para mi, el mejor cocido de Madrid (y del mundo) lo sirven en el restaurante Malacatin. Situado en el barrio de La Latina, justo al lado de la plaza del cascorro, donde ponen los domingos el rastro, encontramos este resturante con solera y buen hacer donde Toni, Sonia y demás componentes de la plantilla te atenderán con simpatía y profesionalidad y te llenarán la mesa de fabulosas fuentes de garbanzos, carne, embutido, verduras…producto de muchas horas de coción a fuego lento.
Te colocan un pechito para no mancharte y a comer. Lo primero que te sacan es la sopa. Esa sopa increiblemente densa, ligera y sabrosa de la que no puedes evitar repetir varias veces. Después los garbanzos en cantidad, tan tiernos y jugosos que no puedes parar de comer…mas tarde las carnes, las verduras, los embutidos…llega un momento que que no cabe un alfiler en la mesa, llena de fuentes a rebosar de los exquisitos componentes del cocido madrileño mas genuino.
Existe la leyeda de que, si te lo comes todo, no pagas…pero es misión imposible. Yo  lo he intentado. Y mi amigo Manolo, también.
Tienen una selección de postres estupenda, entre la que destaco la tarta de chocolate. el café es de puchero y después un buen Gin tonic, de la bien surtida  bodega de ginebras y tónicas de la que hace gala Toni.
RESTURANTE MALACATIN
Calle Ruda, 5, Madrid
Precio: 30,- €
Puntuación: 8/10




La Moraga, sorprendente chiringuito en la playa de la malagueta.

Absolutamente alucinado me quedé cuando entré a La Moraga.

Donde debía haber un típico chirnguito de playa con mas de 200 años de antiguiedad encontraba un local de diseño minimalista, donde dominan los blancos frente a los negros, con pocas mesas dispuestas en varios salones, una zona de barra, otra zona de comedor….en fin: fantástico.

Pero más sorprendente es todavía su cocina. Fusión de cocina malagueña con tendencias asiáticas donde los sabores y las texturas se entrelazan para proporcionar un placer infinito a nuestro paladar.

Me dejé sugerir y sorprender por un servicio esmerado y atento. Primero un Shashimi de Dorada, un Gazpacho de Cerezas con Queso Parmesano, que estaba delicioso y una Hamburguesa de Rabo de Toro que rompió todos mis esquemas y que hubiera preferido que no se acabara nunca.

Después, para rematar, un Calamar a la Plancha sobre lecho de Puré de Patatas en su Tinta, completó un menu perfecto. De postre, Torrija de leche de Coco, sugerencia del Cheff, Dani Garcia, que por algo tiene merecida fama….

La Moraga:
Plaza de la Malagueta, 1, Malaga
Precio: 60,-€
Puntuación: 9/10

ERMITA, en el centro de Granada.

Cuando llega la hora de comer, el instinto te lleva al lugar adecuado, casi siempre…

Esta vez, paseando por el centro de Granada, recién llegado de Valencia -de un tirón- y con bastante hambre, me puse a buscar alimento una vez organizadas las cosas en el hotel y pertrechado con mis cámaras.

Me distrajo el bullicio de las calles del centro de esta preciosa ciudad, hasta tal punto que olvidé coger un mapa. Y en mi paseo aparecí en la Plaza Romanillos, donde descubrí una curiosa estatua de un labriego conduciendo un burro y, justo detrás, el restaurante Ermita Centro, cuyo aspecto me invitó a sentarme, en principio para refrescarme con una cervecita pero, una vez leida la carta y comentada con el camarero, decidí quedarme a comer…

Dió comienzo el festin con una refrescante Ensalada de Remojón, riquísima mezcla de naranja y bacalao, con cebollita y huevo duro, convenientemente aliñada.

Después algo de proteinas con un Secreto Ibérico con patatitas y..el postre: fribolidades de la Ermita, surtido de dulces típicos granainos. Dulces muy dulces, como los Pioninos.

Un vinito tinto de la tierra y para finalizar un Gvine con Fever Tree, que ya sabéis que me gusta.

Ermita Centro
Plaza Romanillos, Granada
Precio: 30,-€
Puntuación: 6/10

Chiringuito Gutiérrez, en Guadalmar, Málaga

Las playas de Málaga están repletas de chiringuitos típicos. La verdad es que en casi todos se come de lujo, entre otras cosas porque tienen una materia prima excelente y están situados a muy pocos metros del mar. Son, sin duda, un atractivo incuestionable para el turismo, y de los cuales soy  firme defensor, tanto en Málaga como en el resto de zonas donde existen. No cabe duda de que nos permiten disfrutar de ratitos inolvidables y sin ellos, nuestras playas no serían lo mismo.

Discrepo, por lo tanto, de las leyes que impiden su instalación y, por lo tanto, el disfrute de los ciudadanos de semejante lujo, al alcance, por otro lado, de casi todos.

Una vez dicho esto, os comento mi experiencia en el Chiringuito Gutiérrez, en Guadalmar, Málaga.
A apenas  15 metros de la orilla del mediterráneo, podemos disfrutar del los más frescos pescados y mariscos de la zona, sentaditos en una mesa bien vestida y bien servida.

Esta vez disfruté de una Ensalada de Pimientos, para acompañar el Espeto de Sardina y, mas tarde el Veloz a la Espalada, que resultó  sabroso y jugoso. Todo pescado fresquísimo y muy bien preparado.

Sin duda, un lujo que debemos defender ante las tropelías de algunos que exceden o malinterpretan las leyes medioambientales según intereses particulares.

Chiringuito Gutierrez
Playa de Guadalmar, Málaga
Precio: 30,-€
Puntiación: 7/10