LA PESETEA, un clásico ecléptico en el grao de Valencia.

Muy cerca del puerto de Valencia, en los poblados marítimos de la capital del Túria, encontramos una taberna muy especial. La verdad es que casi todas las de la zona lo son. Pero ésta es algo distinta. Por su atmósfera desenfadada, por su fabulosa barra de tapas, por sus impresionantes albóndigas y por su maravilloso personal, que ter hace sentir como en casa desde el primer momento.
La pandilla de siempre nos reunimos de vez en cuando
. Esta vez decidimos hacernos un Arros al Forn como mandan los cánones y qué mejor sitio que La Peseta. Si lo pides de encargo, te lo cocinan dentro de una calabaza. Pero esta vez no caímos en la cuenta y nos lo hicieron en cazuela de barro.

El Arroz al Horno es, probablemente, el arroz mas querido por los valencianos. Mas que la paella que, por otro lado, de tanta fama ha sido ultrajada de manera solemne por las cocinas de todas partes, añadiéndole ingredientes increíbles como el chorizo o los garbanzos,

El Arroz al Horno es uno de esos “arrossos pasetjats” o arroces paseados. Esto es porque, antiguamente, las amas de casa paseaban sus cazuelas de barro hasta el horno de pan mas cercano, para cocer este rico manjar con el caldo del puchero que les sobró del día anterior. Solía ocurrir los lunes, ya que el domingo, salvo fiesta mayor -y entonces se hacía paella- se comía puchero ( típico cocido valenciano)

El equipo no puede ser mas amable y atento. Ponen todo su cariño en la cocina y en la sala y eso se nota.

Esther se encarga de la sala.
Entre otras maravillas, las albóndigas de carne tienen merecida fama.
Esther nos despide en la terraza frente al mercado del Grao, tras unos gintónics a la fresca.
LA PESETA
Santísimo Cristo del Grao, 16, Valencia
PRECIO: 20,-€
PUNTUACIÓN: 8/10

RESTAURANTE BERGAMONTE, desde hace 36 años, las mejores carnes y el mejor tenis.

La historia del Puig es larga y compleja. Los primeros indicios históricos se remontan a la sociedad ibérica, de la época de los romanos se conserva una pilastra funeraria en el Monasterio de Santa María del Puig. Del paso de los árabes hay constancia por los diversos hallazgos alrededor de la montaña del Castillo o de “La Patà”. No obstante no será hasta el siglo XI cuando Jubayla, topónimo del lugar, adquiera una importancia estratégica. El Cid lo conquistó a finales del siglo XI. El Puig se identifica con la localidad de Cebolla citada en el Cantar de mío Cid, de hecho, la localidad forma parte del Camino del Cid.


Cantar de mío CidCantar Segundo.

Grandes son las ganancias que mio Cid obtuvo allá,
tomaron Cebolla y cuanto hay adelante;

                                                  saqueaban el campo y empiezan a regresar,

entraban en Murviedro con estas ganancias que traen grandes.
Las noticias de mio Cid sabed que corriendo van;
miedo tienen en Valencia, no saben cómo actuar.
Sus noticias van corriendo al otro lado del mar.
Versos 1149 y ss. Cantar de mío Cid2

Posteriormente El Puig pasó nuevamente a dominio islámico hasta que en 1237 fue conquistado por Jaime I. El enfrentamiento en la conocida Batalla de Enesa entre cristianos y musulmanes, abrirá las puertas a la conquista de la ciudad de Valencia en 1238.

A finales de agosto de 1237 el fraile mercedario Pedro Nolasco descubrió la imagen de la Virgen debajo de una campana, según cuenta la leyenda. En esa misma colina, se edificó la iglesia de Santa María y, a partir del siglo XVI, el majestuoso monasterio.

El pueblo está dominado por 2 colinas, La Montaña la Patà, la Montaña de Santa Bárbara y el monasterio. La Montaña la Patà es la más grande y el nombre de “la patà” viene por la leyenda según cuentan, el caballo del rey Jaime I el conquistador, dio una coz en el suelo de la colina, e hizo brotar agua. En la parte superior de la montaña, se encuentran los restos del castillo. En la montaña de Santa Bárbara, podemos encontrar la ermita de Santa Bárbara (propiedad Municipal desde 1994).

Originariamente existía otra colina conocida como Montaña La Pedrera. No obstante, fue desapareciendo poco a poco en el transcurso del siglo XX, en rellenos y sobre todo en la construcción de uno de los espigones del actual puerto de Valencia. Ahora en su lugar hay la autopista V-21 y el Polideportivo Municipal la Pedrera (desde 1992).

Puebla de Farnals y El Puig formaron antiguamente una baronía que perteneció por los alrededores de 1340 a Margarida Escalona,4 mujer del conde de Terranova, Nicolau Morató. Al morir la baronesa sin descendencia, cedió el señorío para obras a la jurisdicción criminal del rey, el cual a su vez hizo beneficiario de ésta a Valencia. Por su parte, la jurisdicción civil pasó con el tiempo a la familia Exarch, de la vecina localidad de Rafelbuñol, mientras que la eclesiástica pasó a Masamagrell. En la primera mitad del siglo XV el lugar aparece registrado en el libro de vecindades de Valencia como las Tascas del Puig, nombre que recibe también el el plano de Abraham Ortelius, del siglo XVI. Durante esta época la población tenía unas 9 casas (unos 36 habitantes). Es sobre todo a partir del siglo XVII que se comienza a conocer a la población como la Creu del Puig, nombre que sigue recibiendo popularmente y del que proviene el gentilicio creuetí.4

Hasta el siglo XVII La Puebla de Farnals estuvo conformada por dos núcleos, en uno de los cuales probablemente habitarían los repobladores cristianos y en el otro los musulmanes. Así pues, el núcleo sur (Aciflía) constituiría la morería, de ahí que se le denomine Moratall en la actualidad.4 En 1608 dejó de pertenecer a El Puig y en 1609 se efectuó la expulsión de los moriscos, con lo que el núcleo quedaría despoblado. En 1646 había en Puebla de Farnals 24 vecinos (unos 100 hab.), idéntica cifra que en 1713. El siglo XVIII fue un siglo expansivo: en 1787, ya habitaban 629 personas y cien años después eran 1.021.4 El padre creuetí Joaquín Ferrer solicitó al Vaticano el traslado de los despojos de San Félix a Puebla de Farnals, lo que se concedió en1785, por lo que se lo erigió en patrón del pueblo. Para albergar los restos del santo se construyó entonces una nueva iglesia (que todavía dependía eclesiásticamente de Masamagrell), bendecida el 16 de agosto de 1789. El templo creuetí fue posteriormente ensanchado (1887) y elevado a parroquia independiente el año 1902.

En la década de 1970 comenzó a construirse el poblado de la playa de Puebla de Farnals, que en 1974 ya contaba con un puerto deportivo y una iglesia. La urbanización de esta franja costera significó la desaparición de buena parte de la marjal.4 En 2003 estaban censadas allí 2.015, la mitad que en el núcleo principal.4

Aprovechando la visita a la zona, y tras esta magnífica dosis de historia, ha llegado la hora de disfrutar de una buena comida, para reponer fuerzas.

 
Desde el principio, Pedro Juan Sanchez vió aquí el lugar donde debía construir su sueño: un club de tenis a la altura de los mejores de Europa. Y lo hizo. Mas tarde, los deportistas demostraron tener buen saque y, por petición propia, comenzó a asar para ellos la mejor carne de la comarca.


Mas tarde, construyó la barraca que se convertiría finalmente en el resturante que es hoy en día. Rodeado de instalaciones deportivas -pistas de tenis de tierra batida, pádel, gimnasio- y de terrazas ajardinadas, es un verdadero placer disfrutar de sus instalaciones.

Entre sus especialidades, todo un conjunto de recetas tradicionales valencianas, siempre confeccionadas con los mejores ingredientes, y algunas innovaciones, que hacen las delicias de sus clientes.




Los buñuelos de Bacalo, un clásico con un toque de originalidad




.




El Esgarraet, plato de gran tradición en Valencia, con pimientos asados a la brasa de encina, tienen un toque especial.


La ventresca de bonito, excelente…




Calamar a la brasa de encina, con salsa romescu, una de las especialidades.



Las carnes son de una calidad excelente, de procedencia nacional. Concretamente, este Solomillo de Buey a la piedra, resultó jugoso y tierno.



La ventaja de poder hacerte tú mismo la carne en la piedra volcánica es que la dejas exactamente en el punto que te gusta. Yo, particularmente, soy muy carnívoro….




Otra receta tradicional de la cocina Valencia es el Arros en Fésols i Naps, especialmente apropiado para los meses frios y húmedos de la huerta y consecuencia de una postguerra larga y dura.



Os recomiendo la Copa Lucía, de postre, que Cristina Sanchez, hija de D. Pedro, actual gerente del establecimiento, creó para la comunión de su hija Lucía.



Por supuesto, el Gintónic.



El interior de la barraca, una sala amplia y my bien acondicionada, aunque nosotros preferimos comer en la terraza.




Cristina Sanchez, la jefa. Siguiendo la tradición familiar, magnífica tenista y gran profesional de la hostelería.


RESTAURANTE BERGAMONTE
Avda. del mar, 10, Puebla de Farnals
PRECIO: 50,-€
PUNTUACIÓN: 8/10