MORGADINHA DE ALFAMA, entre calles empinadas en Alfama.

 Lisboa, esa ciudad llena de rincones, de viejos recuerdos, de nuevas experiencias a cada visita… 
Cada barrio de Lisboa es una aventura diferente.
Llenos de vida, de historia, de sabor y de música.
Alfama es uno de los más populares. Barrio de pescadores, crece desde el Tajo por la colina, con sus callejuelas enrevesadas, retorcidas y empinadas, donde los visitantes encuentran su recuerdo en cada esquina.
Paseando por estas estrechas calles adocuinadas, despacio y prestando atención a cada detalle, encontremos a viejas que ofrecen su licor de cereza casero, músicos que amenizan el recorrido con sus melodías y establecimientos donde descansar y comer que es, al fin y al cabo, lo que más nos gusta…
Morgadinha de Alfama es un pequeño restaurante con una preciosa terraza en el medio de Alfama, entre dos empinadas cuestas, al que llegas suplicando una cerveza.
Lo primero, una copita de Ginja, el licor de cerezas típico de la zona, para probarlo. Después esa cervecita fresca que apaga los calores provocados por las cuestas en verano.
Y seguimos con un fabuloso Povo Grelhado, con sus patatitas braseadas. Un pulpo entero a la brasa que está de muerte!
Y, como segundo me pedí un plato de Bacalhao a Brass, que me encanta. Los platos son muy generosos y el servicio muy amable.
El local conserva toda la esencia de la Lisboa tradicional, aunque con un aire algo mas actual.
Y el precio es ciertamente económico.
Después, bajamos dejándonos caer por la callecitas encantadoras, lentamente, hasta llegar a la orilla del río, para degustar un fresquito frente al Museo da Fado.
MORGADINHA DE ALFAMA
Rúa da Regueira, 44, Lisboa
PRECIO: 33,-€
PUNTUACIÓN: 7/10

APRAZÍVEL, fantástico descubrimento en Chiado

Uno de los mayores placeres de los que puede gozar el ser humano es pasear por Lisboa. 
Pasear sin rumbo y sin prisa por sus empinadas callejuelas, cruzarse con sus gentes, disfrutar de la música en sus calles y de los olores
 Pasear sin rumbo y sin prisa por sus empinadas callejuelas, cruzarse con sus gentes, disfrutar de la música en sus calles y de los olores

Desde Principe Real, bajando hasta Chiado, recorres calles llenas de locales con mucho encanto, donde cantan fado y sirven cataplanas, pero unos músicos callejero escondidos en un pasaje me llevaron hasta Aprazível.
Aquí, una amable señirita me invitó a probar su cocina y decidí aceptar.
Las Almejas en salsa verde estaban realmente ricas.
Pero lo que me dejó absolutamente absorto fue el Bacalhau au Brass.
Sabor, textura, presentación y cantidad. Lo tiene todo. Impresionante. Algún secreto tienen que no me quisieron contar, entre risitas…
El postre, un dulce típico Lisboeta, muy rico y goloso del que no recuerdo el nombre.
En definitiva, un buen sitio para perderse, cuando te pierdes por Lisboa.
APRAZÍVEL
R Garret, 19, Lisboa
PUNTUACIÓN: 7/10
PRECIO: 45,-€