KATA ZAHARA, cocina vizcaína sobre Bilbao.


El núcleo urbano se encuentra rodeado por dos cadenas montañosas con una altitud media que no supera los 400 metros.8 Estas cadenas forman algunos de los límites naturales del municipio. Los principales municipios limítrofes son SondicaZamudioBasauri y Baracaldo.

Desde su fundación, a comienzos del siglo XIV, fue un enclave comercial que gozó de particular importancia en la cornisa cantábrica gracias a su actividad portuaria que se basaba principalmente en la exportación de la lana procedente de Castilla y en menor medida del hierro extraído de las canteras vizcaínas. A lo largo del siglo XIX y principios del XX experimentó una fuerte industrialización que la convirtió en el epicentro de la segunda región industrializada de España, por detrás de Barcelona.9 10 Ésta estuvo acompañada de una extraordinaria explosión demográfica y urbanística que originó la anexión de varios municipios colindantes. En la actualidad es una pujante ciudad de servicios,9 que se encuentra en un proceso de revitalización estética, social y económica liderado por el simbólico Museo Guggenheim Bilbao.11 12 13

El 19 de mayo de 2010 la ciudad de Bilbao fue reconocida con el premio Lee Kuan Yew World City Prize, otorgado por la ciudad estado de Singapur, en colaboración con la Academia Nobel sueca. Considerado el Nobel del urbanismo, fue entregado el 29 de junio de 2010.14


A comienzos de siglo XX, Bilbao es la gran referencia económica del País Vasco y una de las más importantes del Estado. Su crecimiento espectacular, acompañado de un importante desarrollo cultural, sólo se verá interrumpido con la Guerra Civil (1936-1939), pero después la ciudad retomará su capacidad de creación de riqueza, convirtiéndose en un gran polo de atracción para muchos inmigrantes que llegaban a trabajar en la floreciente industria bilbaína. El paisaje urbano e industrial de la Villa volvería a modificarse para afrontar su acelerada expansión, que desbordó a la ciudad y se extendió por los municipios vecinos, en ambas márgenes de la ría del Nervión, constituyendo el actual Gran Bilbao.

Después de años de incertidumbre económica, Bilbao recupera su dinamismo al convertirse en una ciudad de servicios, volcada en su regeneración medioambiental y urbana. Liberada de los antiguos terrenos industriales, la Villa afronta una nueva transformación espacial, que la ha convertido en una ciudad cada vez más atractiva para sus visitantes. El impresionante Museo Guggenheim o el Palacio Euskalduna de Congresos y de la Música se han convertido en los grandes referentes de la nueva vocación de Bilbao, que continúa recuperando numerosos espacios para el disfrute de los ciudadanos.

Lo mejor de todo es que Bilbao, pese a ser una gran urbe, está rodeado de inmensas zonas verdes por donde los bilbaínos disfrutan corriendo y subiendo interminables cuestas en bici por caminos que, al final, siempre acaban en un impresionante restaurante típico.
Esta vez fuí a parar al Kata Zaharra, un caserío encima de una colina que domina todo Bilbao y a donde el GPS no sabia llevarme. De hecho me perdí.  Pero, al final, lo encontré!
Caserío típico, como digo, donde nada mas entrar ya sabes que vas  a disfrutar…
Primero, bajas a la bodega, donde picas algo de jamón del bueno y conversas con el sumiller de qué vino te vas a beber….
El camarero me aconsejó y yo, dócil, consentí: Garbanzos con Bogavante, para empezar.
Mojaremos las viandas con un Emilio Moro…media botella.
Seguiremos con una Alcachofa Rellena de Foié y Setas…muy típica…
Y, por supuesto, el Bacalao al Pil Pil. Y qué Pil Pil!!!! Por Diosssss….
Un lugar apacible, bien servido y bien comido….
Y una terraza espectacular desde donde se ve todo Bilbao. Una buena bodega de licores y tabaco para aprovecharla.
KATA ZAHARRA
Camino Atxate, 69, Bilbao
Precio: 70,-€
PUNTUACIÓN: 8/10