FABIÁN, la mejor pizza del mundo está en Barcelona.

Fabian Martín, un inquieto almeriense afincado en Barcelona desde hace años, amante del fútbol, al que jugó en serio en su juventud, y creador impenitente, ofrece en la ciudad condal la mejor pizza del mundo. 
En plena Via Laietana visitamos el local mas céntrico de Fabian, que cuenta con otros dos en la ciudad y otro mas en Puigcerdá, al que tiene especial cariño.
El servicio es fantástico, lleno de alegría y buen humor, invita a quedarse todo el tiempo posible en este estupendo local.

Para empezar, Tatiana nos sugiere el Tartare de Tomate, una deliciosa ensalada de tomate confitado y macerado, que abre el apetito, para lo que ha de venir.

Es la pizza de Flores. Famosa y preciosa pizza de massa madre cocinada en dos fases, donde las flores y vegetales se ponen al final para evitar su deterioro en el horno y conservar su frescura, colorido y sabor.

Sin duda una pena comérsela, pero vale la pena.
Esta es Mi Preferida (la de Fabián). 

También probé la Salssamagiore, increíblemente jugosa y sabrosa, de pasta fina y crujiente.

Los Gnoquis al Pesto, fantásticos también.

De postre probamos varias especialidades, pero lo mas impactante para mi fue el Tiramisú de Mango.

El servicio magnífico, educado y simpático.
Y Fabián, un verdadero campeón, en todos los aspectos.
Gracias amigo!
Via Laietana, 71, Barcelona
PUNTUACIÓN:/8/10
PRECIO: 50,-€

FÁBRICA DE CERVEZA MORITZ. Un alto en el camino para degustar cerveza natural, recién hecha.

Después de una larga jornada laboral, bien vale la pena hacer una pausa para degustar esa cerveza recién elaborada, en la antigua Fábrica de Cerveza Moritz, en Barcelona.



La antigua fábrica de cervezas Moritz, que funcionó entre 1856 y la década de los 70, ha abierto al público convertida en un centro gastronómicocultural y de ocio, tras una reforma dirigida por el arquitecto francés Jean Nouvel que ha costado más de 30 millones de euros.



Jean Nouvel explicó en su día el proceso de transformación que, por encargo de la familia Moritz, ha llevado a cabo en los 4.500 metros cuadrados de las tres fincas de la ronda de Sant Antoni, en pleno centro de Barcelona, que fue la antigua fábrica. El arquitecto ha definido su trabajo como la “resurrección de la cerveza en Barcelona en un contexto de arqueología industrial que pretende ser un punto de en encuentro para todos los barceloneses”.


La Fábrica Moritz Barcelona (FMB) alberga una cervecería, donde se fabrican a los ojos del público 60 hectolitros anuales de cerveza fresca sin pasteurizar, dos restaurantes, uno de ellos de alta cocina, y un bar de vinos, donde se puede degustar y comprar por gramos hasta 400 vinos de calidad gracias a una innovación tecnológica desarrollada por la propia Moritz. También alberga una tienda Moritz, una microcervecería, un museo, un aula gastronómica y diversos espacios polivalentes para exposiciones y conferencias que se ubican en las antiguas bodegas de fermentación del siglo XIX.





La rehabilitación de la cervecera, que ha durado diez años, ha supuesto para el arquitecto Nouvel trabajar y conservar paredes de más de 150 años y también los tanques de hormigón armado fabricados en los años 20, pasillos de trabajo y bodegas con “volta” catalana únicas en Barcelona. Con un juego de luces y colores cálidos, Nouvel ha combinado los elementos antiguos con la modernidad para convertir la antigua fábrica en “unos espacios de microplaceres”, según lo ha definido él mismo.





El director gastronómico del espacio es el afamado chef Jordi Vilà, que ha mostrado su confianza en que pueda trasladar en un futuro su restaurante “Alquimia” a la FMB. La oferta gastronómica del nuevo recinto de ocio barcelonés se basará en cartas que combinarán los platos de tradición catalana con platos típicos alsacianos, la región centroeuropea de donde proviene la familia Moritz, que se instaló en Barcelona en 1851 y empezó a producir su cerveza barcelonesa cinco años más tarde.





CASA CALVET; En Barcelona, cocina de autor al más puro estilo regional.

Una buena amiga virtual, a la que tuve el honor de conocer por casualidad los primeros días de mi facebook, me ha indicado, virtualmente también, una ruta de gozo y disfrute de la Barcelona central que me ha dejado sin palabras.

Confiado, he seguido sus sugerencias sin dudarlo -ya que la he seguido en su blog y sé cuál es su filosofía de vida- y no he encontrado pero alguno…Me tiene calado.

Esta vez he preferido un hotel del “centro” pese a que, por mi trabajo, sería más cómodo el extraradio (y mas barato…o no).  Me hospedo en el NH PODIUM de la calle Bailén, que es un hotel acogedor, con personal atento, y situado en el eixample dret.

En el mensaje que me envió mi amiga Vero, me hizo hincapié en Casa Calvet

CASA CALVET está instalado en un edificio obra de un muy temprano Gaudí, por encargo de la viuda del Sr. Calvet, industrial textil e icono de la industria catalana de principios del XX. Como la mujer no quería destacar demasiado, le dijo al arquitecto que fuera comedido en su obra. Y lo fué. Pero aprovechó para experimentar con nuevas técnicas e ideas.

El resultado es un local “industrial” que aprovecha el cocinero para explayarse. Paquita Castro es un sol. Esta experimentada sommelier/maitre te mantiene al día y te hace mucho mas llevadera una comida de este nivel en solitario. Qué mas nos gustaría que poder compartir estos placeres. Pero todo el mundo está muy ocupado y, al final, debo disfrutarlos solo…que tampoco está nada mal.

El menú Barcelona me parece suficiente, y lo es.

Las Chuletitas de Lechal Empanadas con Pistacho y el Canelón de Verduritas de Temporada, una delicia.

Ahora toca un paseo por El Raval…

San Pedro con Fetuccini Nero di Sepia

CASA CALVET
Calle Casp, 48, Barcelona.
PRECIO: 60,-€
PUNTUACIÓN:  8/10