LA SALITA: el placer de disfrutar de la genialidad cercana, en Valencia.

Begoña lleva ya muchos años haciendo gozar a sus clientes, pero ha sido necesario que ganara el primer Top Chef, en la tele, para que algunos nos diéramos cuenta de que en Valencia tenemos a muchos de los mejores cocineros de España. Por desgracia, esta mujer en Madrid, Barcelona o Donosti, sería una diosa. Una diva alabada por todos, digna de reverencias a su paso por la calle.

Pero, en Valencia, todo pasa, nada queda, se hace camino al andar…y, a pesar del reconocimiento televisivo, ella echa en falta algo mas…Como tantos otros genios. Los cuatro que forman el” A Ocho Manos”. Son cuatro cocineros geniales que, por no sé que extraña confabulación mediática, no están en el top ten de la cocina española, donde siempre andan los mismos revoloteando alrededor de los críticos al uso y los michelines de turno…

Bueno. a los hechos. Despues de un crujiente aperitivo nos sirven el pan calentito. Yo elegí el de hinojo y cardamomo que me lo dió a probar Jesus Machi y me gustó.

El local, pequeño y acogedor, no estaba previsto para este éxito, Pero tiene su encanto. Precisamente ese.

Los platos, preciosamente preparados, no te defraudan a su paso por boca.

La ensalada de salazones y encurtidos, con una presentación que da pena comérsela pero luego te alegras de haberle hincado el diente…

El Arroz de Marisco con Salmonete, perfecto.

Un Granizado de Gintonic (!) para rebajar y preparar para lo que viene.

Mollejas de Cordero con alcachofas y crujiente de alcachofa…delicioso!

Rabo de Toro. Esto el algo que llevo tiempo buscando: un Rabo de Toro como Dios manda….pero en esta ocasión, La Salita me lo da deshuesado y con cacahuetes masala y coronado en mesa con su jugo.

Y, de postre, un espectacular turrón de castañas con cobertura de chocolate y bolitas de yougurt.

Sin duda, Begoña y su equipo se merecen el reconocimiento del Club de los Buenos Comedores. Y así se lo hacemos saber.

Tengo que decir que, como la mayoría de los grandes chefs, me sorprendió su modestia, naturalidad y simpatía. Se siente halagada con nuestro reconocimiento y con nuestros piropos hacia su cocina.

Sorpresa! Tenderete de dulces con galletas de gengibre, bombones y demás chuches…

Y, claro, luego un gintónic.

Salud!. No os lo perdáis.
LA SALITA
Seneca, 14, Valencia
PRECIO: 60,-€
PUNTUACIÓN:: 9/10