LA SOLEDAD, en el centro histórico de Badajoz.

Después de una semana agotadora de trabajo en Portugal, vuelvo a mi hogar en Valencia, no sin antes hacer una parada en Badajoz.

 Es una noche lluviosa, a pesar de lo cuál decido salir a cenar paseando por entre las calles del casco antiguo de la ciudad, en el que aún puedes encontrar restos de las viejas murallas y esas callejuelas estrechas con tanto encanto.

Me paro ante un bar semivacio. Sólo algunos paisanos toman una cerveza antes de ir a casa a cenar. Antes había pasado por la plaza, donde un gran número de jóvenes disfrutaban, bajo los toldos, de una caña.

Jesús lleva ya 13 años regentando La Soledad, esta taberna de toda la vida que se maneja el sólo con mucha profesionalidad.

Nos ofrece, apra empezar, unas olivas aliñadas riquísimas con una buena cerveza.

Y seguimos con un plato combinado de manjares extremeños: jamón pata negra, salchichón y queso.

Este tempranillo es realmente sorprendente y marida a la perfección con los fiambres de la tierra.

 Para acabar, un Gtc, como debe ser.
Luego, paseito hasta el hotel. Sigue lloviendo.

El puente sobre el Guadiana se hace eterno…sobretodo si llueve.

LA SOLEDAD
Calle Mechor de Évora, Badajoz
PRECIO: 20.-€
PUNTUACIÓN: 7/10