CASA JAIME, tradición familiar y mediterránea en Peñíscola.

Peñíscola, ciudad templaria, que destaca por su peñón amurallado donde se encuentra el castillo del papa Luna, datado en 1307, fortaleza inexpugnable durante siglos, es ahora una ciudad tranquila y amable, donde propios y extraños encuentran en sus costas el mas puro ambiente mediterráneo.
Ciudad acogedora, sus paisanos son guardianes de las tradiciones culinarias más profundas del Reino de Valencia. Uno de estos guardianes es la familia que regenta desde hace tres generaciones, Casa Jaime.
El local, pequeño y acogedor, permite unas fabulosas vistas de la playa y del peñón, mientras disfrutas de un servicio inmejorable y una cocina fabulosa, con productos del terreno y con procesos ancestrales, algo mejorados dadas las condiciones actuales.
Para abrir boca nos sirven unos deliciosos Mejillones en Escabeche.
Los boquerones Marinados son un auténtico lujo de sabores, por su ahumado suave y por su especial cuidad en el maridaje.

Los Aladrocs, o Llanguetas a la bilbaina. Una especialidad recuperada de la tradición olvidada en los hogares mediterráneos con un poco de imaginación añadida. 

Deliciosas. Diferentes.


Son pececillos que nadan en grandes bancos cerca de la costa. Al pescarlos son transparentes, después, al cocinarlos , se vuelven blancos.

Otra maravilla que sólo encuentras aquí es este Arroz de Espardeñas y Ortigas de mar. Lo llaman Arroz Calabuig, en honor a Berlanga y su mítica película.
Otra receta nacida de la necesidad que nuestros mayores cocinaban y se perdió con los tiempos modernos. 
Pero aquí siguen ofreciendo este absoluto manjar de dioses desconocido para la mayoría de los mortales.
Una deliciosa Concha Fina culmina el perfecto emplatado de este manjar insuperable. Si no lo has probado, deberías.
Todo bañado con un fresquito albariño.
Y, para terminar, la Tarta de Queso de la casa, que super a todas las que he probado -que son muchas- con creces.

Café y Macallan para acabar el festival.
CASA JAIME
Paseo del Papa Luna, Peñiscola
PRECIO: 54,-€
PUNTUACIÓN:10/10

Puerto Mar, en el puerto, junto al mar, en Peñíscola.

En esta época del año parce que la costa nos llama para disfrutar de sus pueblos, sus playas y su gastronomía. Toda la costa mediterránea está repleta de preciosas localidades que nos recibirán con los brazos abiertos y nos acogerán con amabilidad y buenas viandas.
Particularmente en la provincia de Castellón, hemos elegido Peñíscola. Esta histórica ciudad nos ofrece todo lo que podemos desear para pasar unas jornadas inolvidables, en todos los sentidos. Sus maravillosas playas, sus gentes de carácter abierto y su imponente castillo que se eleva sobre el mar en una montaña que se une al continente tan sólo por una pequeña lengua de arena que, hoy en día esta poblada de casas pero que, hasta hace unos años, era una playa con dos orillas.
En este castillo se hizo fuere el Papa Luna y la história de la reconquista se palpa en cada calle. Calles repletas de locales que ofrecen al viajero todo tipo de majares y souvenirs.
En el mismo puerto, después de un buen paseo por el castillo y sus alrededores, nos decidimos por comer en un local situado junto a la Lotja de Peix. ¿Dónde podríamos encontrar pescado mas fresco?
Puerto Mar, bien situado, justo al lado de las golondrinas: esos barcos que te ofrecen un paseo marítimo por la parte oculta del castillo a los habitantes de la tierra.
Nos atiende Vicent, todo un  profesional, que junto a su familia se encarga de hacer disfrutar a sus afortunados clientes de los manjares que el mar ofrece por estos lares.
Empezamos con una ensaladita sencilla para abrir boca y preparar el estómago.
Unos pescaditos fritos, mas frescos imposible.
Las navajas, de pequeño calibre pero gran sabor. Yo, de hecho, las prefiero a las grandes del Cantábrico.
Un blanco fresquito clásico nos ayuda a disfrutar del menú.
Nos presenta unos calamares recién llegados de los que daríamos buena cuenta.
A la plancha y en su punto justo, muy bien presentados. El tomate, por cierto, riquísimo.
Algo que sólo encontraremos aquí son “les Caixetes”.
Se trata de un molusco bivalvo que parece una piedra. De hecho, sólo los buceadores expertos son capaces de distinguirlo y para arrancarlos de la roca se requiere verdadera pericia y herramientas apropiadas. La carne es consistente y su sabor a mar delicioso.
Por supuesto no podían faltar los famosos langostinos de la zona.
En fin, un magnífico lugar para degustar los manjares del mediterráneo castellonense a la orilla del mar, junto a los pesqueros que nos traen toda esta maravillosa suerte de delicias.
PUERTO MAR
Puerto de Peñíscola, Castellón.
PRECIO: 40,-
PUNTUACIÓN:8/10